"Un camión de perros “guapos” llamó mi atención y me dedique a admirar a los protagonistas de la montería. Al poco rato se acercó un tipo alto, delgado y con acento maño. Sin preámbulo me pregunto qué me parecían los perros. Le contesté, con cierta ironía, casi seguro, que por la tarde le diría..."
Lorenzo de Grandes