Ahí se ven los años de trabajo bien hechos. Los años de selección de una línea de sangre sin igual.
Una rehala no solo trabajada en la caza, sino también en la belleza.
En mi modesta opinión, hoy en día es una de las mejores rehalas que montean en nuestro monte.
Tiene que ser un orgullo tener dentro de la rehala a dos campeones de belleza que además también lo son en el monte.
Son los Capablanca unos perros que bien vale pagar un puesto en cualquier montería, solo por poder verlos cazar una ladera, viendo sus buenas maneras de montear.
Pero bueno, cambiando de tercio. Muchas gracias por todo lo que estas haciendo por el mundo de la rehala. Todos tenemos mucho que agradecerte.

Carlos Mostajo